TAJO NORTE II
MINAS DE CARBÓN EN PIEDRAS NEGRAS, COAH. MÉXICO
(PARTE II)
Es seguro que MICARE posee montañas de “recurso$” para convertir a líderes políticos, a medios de comunicación, a líderes de opinión, a jefes de seccional, a jefes de manzana y a autoridades tibias y rejegas –todos con minúscula, pues no tienen altura suficiente ni para escribirse con la dignidad mayúscula que “supone” su servir– en defensoras de su causa, y es posible que éstos “conversos por pesos” les hayan proporcionado, a espaldas de las Soberanías Estatal y Municipal y traicionando el Juramento de servir por y para el bien del Pueblo con total honestidad, los documentos que acreditan la “legalidad” del cambio de Uso de Suelo de la Zacatoza, –y de cuantas Zonas han o están explotando ya–, pero es también cierto, que el ejercicio ilegal de la Función Pública es sancionado por las Leyes, y que todos los actos ejercidos por éstos, son revertidos y sancionados cuando la aplicación de la Justicia se impone: cuando se impone, de no estar comprada también. Esta “extraña justicia” que encierra a quien se roba una tortilla por hambre –justamente por ladrón: no por hambriento– y protege, libera o aplaude ¡injustamente!, a quienes hurtan 30 mil millones de monedas –¡ya no se conforman con 30!– si comparten un porciento: por abusivos y codiciosos, imposible estén hambrientos.
Mas no toda la manzana del servicio público está podrida, le quede el rabo que la sostiene: se llama Pueblo: y a la justicia de éste es a la que deben de temer. No a la Justicia aplicada y basada en los textos de las Leyes, Reglamentos y Normas revueltas, intrínsecas y con recovecos a propósito escritas por los Legisladores financiados por el soborno y dictadas por el sobornador; me refiero a la Justicia del Pueblo que no mide consecuencias y considera justa toda reacción de hartazgo por la decepción en las Autoridades, que antaño, al menos teóricamente, sintió suyas, pero que ahora, es evidente, obedecen a otro Patrón: ¡pero siguen cobrándole a los dos! Ciudadanos hartos del abuso del Poder Político –el organizado para oprimir y explotar a la clase desorganizada: al Pueblo– y del de los Centavos, mejor organizado y con más peso y pesos. Ciudadanos explotados en la época colonial –¡minas por aquí, minas por allá!–, por latifundistas y hacendados hasta poco después de la Revolución, por el Libre Mercado después y ahora desgraciados por Caciques Políticos que no siembran un metro de tierra ¡pero sí rentan su soberanía y venden su carbón!, ¡sin importarles la sed que están causando ya!
Una sed encubierta en la falta de lluvias, en la sequía: «¡Ella es la culpable!, ¡nadie más!» Gritan “los asalariados” desde la oficialidad favoreciendo al Patrón 2–el Patrón 1 es el Pueblo, pero no manda éste, mandan sus representantes por los que votó, y a éstos los manda, desde allende el DF, un profesor–. Y dejaron arder cientos de miles de hectáreas por largo tiempo, –aprovechando la humareda para culpar a la Federación por la falta oportuna de recursos para extinguir los incendios– los bosques de Coahuila, para darle justificación y validez al dicho de que «a falta de bosques, las lluvias no llegaron ya» y es la causante directa y “única” del agotamiento del agua en los veneros, manantiales, ojos de agua, ríos, arroyos, charcos y de la desaparición de los mantos acuíferos de la Región. ¡Falso! MICARE fracturó –¿accidental o intencionalmente?– las rocas o lechos impermeables de las corrientes subterráneas, y éstas se filtraron cientos de metros, bajando los niveles freáticos, y así, por “fortuna accidental” (?) extraen su “preciado tesoro negro totalmente seco”. ¡A qué precio nos están hurtando el carbón!
¡Y tú, servidor público vendido! ¡Te das cuenta de lo que por 30 monedas causaste!, ¡Sal de tu agujero gritando orgulloso!: «¡Yo firme el cambio de Uso de Suelo!». ¡Da la cara y explícaselo al Pueblo que votó por ti!, ¡traidor!, ¡ya suplicaras su perdón! ¡La ignominia te identifica claramente!, pues la traes pintada indeleble en la frente, ¡de negro carbón!, y ésta te hundirá en lo más horrendo de la desesperación.
Los hombres minúsculos ejecutan sus perfidias en la oscuridad nocturna y en la negrura de sus malsanas intenciones. A las 5:00 de la mañana del 14 de diciembre de 2009, acudiste puntual y obediente a la orden para firmar tu deshonor, después de haberte declarado ¡públicamente!, contra al Tajo Norte el 18 de septiembre de 2007: ¿Acaso fue una negativa falsa y orquestada?, ¿fue idea tuya o te lo ordenó el profesor para cotizarse mejor? ¿Porqué no declaraste, ¡públicamente también!, esa madrugada, cuando firmaste que siempre sí? ¡Santa Anna no es más rufián que tú!: ¡infeliz traidor!
Talvez tu mínimo tamaño sirva para esconderte de la Sociedad a la que “Juraste” servir y defender ¡y traicionaste!, no así de tu conciencia que no te dejará ¡jamás en paz! Y faltar a un Juramento, “mi amigo”, es cosa muy seria y más delicada aún, es traición, y los traidores habitan en la ignominia y el ostracismo social, en el repudio público y el descrédito: unos, y en el cementerio el resto. Tu hábitat será el de los “unos” desde donde desearás ¡con todo el corazón!, el castigo más económico: la muerte, pero milagros de esos no pedimos nadie: quitan el sabor de la venganza.
Tu deshonra en ninguno de los dos encontrará sosiego, tu apellido errará marcado con la mancha negra carbón del deshonor por siempre hasta su extinción.
La sociedad ya conoce tu nombre: tus hijos también conocen tu deshonra por no haber tenido el valor de oponerte –o renunciar– a la Orden que les mandaron “desde allá”: ¡preferiste tranzar! ¡El Pueblo entero te hubiera defendido!: ¡ahora te acusa, juzga y castigará! Ni el suicidio, que antaño restituyó dignidades, te la devolverá jamás: prueba con la confesión pública, róbale a alguien un poco de valor: e inténtalo.
¿Dónde están los Líderes sociales que tanta alharaca hicieron, años atrás, contra el Tajo Norte; acaso es que también de Ustedes debemos pensar mal?
Los Legisladores de los Partidos de la “oposición de comparsa” viven partiéndosela por las migajas que el poder del Gobierno les arroja y aplaudiéndole las limosnas otorgadas, o en las luchas intestinas del Partido por hacerse de la candidatura para la próxima elección, ¡no les importa la ciudadanía! Pocos han tenido el valor de enfrentarse a éste Cacicazgo Estatal. Tipa Mota, Orta Canáles, Dávila Delgado y Batarse Silva lo intentaron, pero solo eso, ya no le siguieron, la orden dada al resto de los diputados los apabulló. Victor Péres y Armando Martínez, predicando en el desierto con su Consejo Ciudadano, siguen intentándolo, pero ningun medio de comunicación, por ordenes directas, les da lugar.
A dónde ir a exhibir la inconformidad y el reclamo popular contra el run-run y el traca-traca de la pesada maquinaria de MICARE que no deja dormir: Contaminación Auditiva, es el término legal: cualquier música que acompañe un pollito asado en las tardes domingueras de disfrutes honestos y en familia –o entre amigos “caguameros”–, será aplacado ¡inmediatamente!, por Seguridad Pública o Ecología” a causa de la “justa” queja de un vecino que quiera descansar, pero ninguna Autoridad se atreve a ir a acallar el interminable escándalo de MICARE que se escucha en más de media Ciudad, ¡NINGUNA! La Ciudad duerme en paz, «no hay queja, ¡al contrario!, aplaude a la estadística de 4,500 empleo más y reza porque a algún familiar le den chamba por mínimo 3 años»: eso dice la Autoridad, cuando dice “algo”, normalmente no dice nada, se mantiene callada, teme “regarla”, tiene miedo de hablar de más: la “orden” fue clara: «Nada del Tajo Norte».
Y “la orden” la acataron “casi todos”, incluyendo a los Partidos locales “dizque” de oposición: –corrijo, los Partidos no: sus dirigentes–: Roberto Jiménez, Carlos Álvarez, Taméz Robledo y Portillo Valdez, y obvio, el “oficial”, Alanís Moreno. Acaso me falte el del PVEM, porque el que anoté pertenece ya al “Partido Negro Carbonerista” comprado por ¡ya sabemos quién!
Omití a propósito el nombre de sus partidos, ignoro a los equipos que le van; pero intuyo bien que tienen uno predilecto, corrijo, una, “la partida” –esposa “del partido”: amante de la codicia– que les dieron del “negro pastel” –negro, como el carbón–, o quizás se conformaron con las migajas de cualquier otro “pedacito” para no “chistar” y quedar con “don dinero y don gobierno” bien. El PAN se salva, fue el único que en el Congreso Estatal y en el Federal pugnó contra el Tajo Norte, lamentablemente… solo pugnó… y se apagó:
–¡Vuelvan a prenderse!, ¡aunque sea con carbón, carajo!: porque… leña… ya no hay.
Servidor “apagado”, comprometido o vendido, qué le contestarás a tu hijo cuando te pregunte: –Papá, en la escuela me preguntan qué vamos a vender hoy, ¡yo les dije que no tenemos tienda!, y ¿sabes qué me gritaron?:
–¡Sí!, ¡sí!, ¡tu papá es un ¡mercader “traedor”!, ¡mercader “traedor”!, ¡mercader “traedor”!
Ojalá y los residuos de tu dignidad –de quedarte “algo”– te animen a aclararle que quisieron decir mercader “TRAIDOR”; y no, no vayas al diccionario a buscar su significado: ve al espejo.
Y mientras intentas identificar al Judas que asimismo se ve, MICARE –con sus mil y un nombres y re-miles de centavos– seguirá campante comprando a chuecos y a derechos, a honestos y deshonestos, a judas y a “santos” –¡por cierto!, ¿dónde está el clero?, ¿con el Pueblo, con el gobierno, con don dinero ¡o a mediación!?: los tibios, aún siendo cerrajeros, no entran al cielo, ¡palabras del Señor!–, ignorando culpas y esquivando responsabilidades, extrayendo, ¡”Vela” al viento! –polvozo, bastante polvozo–, “su” carbón, ocultándose entre los recovecos de las Leyes esgrimidas con más ¢entavos que legalidad e ingenio, y repartiendo “impedimento$” entre notarios, jueces, profesores y magistrados para evitar perder lo que ya invirtió en convencerlos a Ustedes y lo que lleva gastado en el Tajo Norte, que finalmente se lo cobrará a Comisión… y como ésta es del Pueblo… resulta que el pagador final será todo aquel que tenga un medidor:
«¡Y la tarjeta sin fondos!», exclama el Pueblo; pero no se apure, para diciembre ¡llegará un salvador!, que muchos “agradecidos” alabarán el apellido.
Con “bombo y platillo” se inauguraban los baches cíclicos recién tapados, el cordón de banqueta recién pintado, el baldío convertido en cancha de fútbol, la última calle pavimentada, el asta monumental, el hospital W, la biblioteca X, el supermercado Y, la tienda Z; pero… cosa harto extraña…, nadie vino a “quitar” la primera piedra de la Mayor Inversión del sexenio en la Ciudad: el Tajo Norte. ¡Nadie!
Nadie vino a inaugurar la “magna” obra del siglo en ingeniería pluvial, esa que le pusieron como “condición” a MICARE para “salvar” a Piedras Negras de la inundación; ¿será porque les da risa esa obra inservible para la Ciudad y útil solo para que no se inunden las minas de carbón?
Nadie vino a llenar el primer costal de composta –aserrín: en español– del ramaje de la deforestación, –“sabia” condición impuesta: «¡si no cumplen!, ¡los multamos!»–; preguntémosle a MICARE y a ecología qué fue del 95 % de la deforestación mayor en las 800 hectáreas del Tajo Norte.
Nadie ha tenido el valor de anunciar que el camino viejo al Moral también lo vendieron, que ya no es público, que cuando MICARE lo decida, lo cerrará. ¡Nadie!
¿Porqué ningún medio de comunicación pregona “el logro” de tan “enorme inversión” en Piedras Negras, como pregonó el nombre del que las acarreó?, Acaso porqué se les ordenó, a los falsos amantes de la libertad de expresión: «¡Nada del Tajo Norte! ¡Nada!»:
Usted que está más letrado Sr. Profesor, explíqueme:
¡¿Por qué?!
En la vida tres tipos actúan en secreto, con exceso de cuidado o con sigilo; el fuera de la ley, abusivo, espía o ladrón, –diurno o nocturno–, los apasionado con la calidad (o con la amante) –las 24 horas–, y el que teme a la competencia –en tanto no concluya el negocio–. En el Tajo Norte, calidad, claridad y cuidado en los procedimientos de autorización no hay –¡já!, el Municipio los perdió: ¡vaya Usted a creer!–; Competencia ¡tampoco! –¿“errorcillo” del libre mercado?, quizás, no de su principal impulsor, que por cierto dicen que es el mero dueño de… ¿¡será!?–. Solo queda la primera.
¡Porqué nos orillan a pensar mal!